LAS CRISIS DE PAREJA. CAUSAS Y SOLUCIONES.

Más abajo tienes el video con todo el contenido.

Voy a intentar dar respuesta a dos cuestiones:

1.- ¿Cuáles son las causas más comunes por las que una pareja entra en crisis?

2.- ¿Cómo empezar a recuperar nuestra relación?

Y luego, en la medida de mis posibilidades, intentaré dar respuesta a vuestras preguntas.

¿Por qué entramos en crisis? Por mi experiencia profesional os puedo decir que las causas más frecuentes son:

  • Cansancio
  • Infidelidad
  • Celos
  • Problemas de comunicación
  • Problemas con el sexo

Cansancio. Hay varias situaciones:

  • La rutina: cuando una pareja lleva mucho tiempo, se llega a una monotonía que puede llegar a aburrir. Esta rutina para algunos puede ser una bendición, porque se evitan los altibajos y las sorpresas, pero para otros es todo lo contrario. Les falta algo, quieren volver a sentir esas “mariposas en el estómago”. Entonces, el o la que se encuentra mal, empieza también a portarse mal, y allí surge la crisis.
  • El desamor: en una pareja que lleva muchos años, con hijos, crisis personales y vaivenes de la vida, lo que pasa es que hay muchas oportunidades para fallarse el uno al otro. Cuando las cosas se resuelven cada vez, se hablan y se perdona de verdad, pues la evolución suele ser favorable. Pero si eso no pasa, se va acumulando un poso de mal rollo que termina por inundarlo todo y llega la crisis de verdad, donde una parte o las dos ya tienen la sensación de no querer al otro, de incluso no aguantarle en absoluto.

Infidelidad. Sea quien sea el o la infiel, lo que ocurre es lo siguiente:

  • En cuanto a la “víctima”:
    • Sufre un golpe importante a su autoestima. Han preferido a otra persona, por lo que siente que hay algo mal en él o ella. Mostrará síntomas como ansiedad, tristeza…
    • Pierde totalmente la confianza en su pareja, por lo que se mostrará susceptible, hará reproches continuos, exigencias extremas para poder perdonar, e incluso se convertirá en un verdadero policía de su pareja, mirándole las redes y espiando sus movimientos. La puñeta es que haga lo que haga el o la infiel, siempre será tomado como indicio suficiente de una nueva infidelidad.
    • Quiere saber el POR QUÉ. Todas las conversaciones derivarán en el tema de por qué le ha podido hacer eso, qué tiene el otro o la otra que no tenga ella o el. Pedirá detalles de absolutamente todo e intentará “atar cabos” para saber cómo es posible que le hayan podido engañar así.
    • Tendrá dudas de si realmente está arrepentido/a o si se queda por lástima, por economía, por los niños…
  • El o la infiel:
    • Si es del tipo “arrepentido”, es decir, que ha tenido un desliz sexual por ejemplo y que no ha tenido trascendencia emocional alguna, siente que ha metido la pata y no sabe cómo recuperar la confianza de su pareja, por lo que puede entrar en un vasallaje que lo degrade como persona.
    • Si es un o una  infiel “convencido”, dice que se arrepiente pero no lo hace. Y eso se nota porque cuando se enfada en una conversación sobre el tema, termina echándole la culpa a la víctima porque no le daba lo que él o ella necesitaba (afecto, atención, sexo…) y entonces “ha tenido que ir a buscarlo fuera”.
    • Si es un o una  infiel “enamorado”, lo que hace es intentar “nadar a dos aguas”, es decir, no deja la relación infiel ni tampoco a su pareja. Aquí se presentan situaciones muy rocambolescas como que la pareja “oficial” tenga que comprender al infiel y de alguna manera “convivir” con esa realidad y luchar por no perder al infiel.

Celos.  Pueden derivarse de una infidelidad previa, pero no siempre.  Los celos son un claro signo de inseguridad. Esa inseguridad puede venir de lejos o producirse después. Hay personas que ya vienen “de serie” con una autoestima bajita y por tanto es como que no se creen que su pareja pueda quererles de verdad. Entonces  buscan “evidencias” que les confirmen sus sospechas. Otra vez entran las redes sociales en juego (cuánto daño están haciendo) y el apuntarse a Policía. Cualquier indicio es razón de sospechas: un like en una foto, un aceptar la amistad de alguien… todo se convierte en un interrogatorio para el que en muchas ocasiones el o la interrogado no tiene respuestas. Pero a veces, por no parece “culpable” da respuestas que luego la parte celosa traerá a colación en cualquier momento para desmontar otra historia posterior. Un horror.

Problemas de comunicación. Lo que al principio de la relación aparece como con  un halo de misterio, una incógnita a resolver… después se convierte, a base de desencuentros, en una tortura. A veces, las parejas hablan idiomas distintos. Tiene que ver con la “mochila” educativa que se trae de la propia familia de origen. Me explico: imaginaos que yo vengo de una familia que los psicólogos sistémicos llamamos “de alta emoción expresada”. Son familias en las que todas las emociones se expresan, las buenas y las malas, y muchas veces de forma muy vehemente. Y no pasa nada. Sin embargo, mi pareja viene de una familia donde el valor dominante es precisamente el contrario: no se expresan las emociones porque se considera que pertenecen a la intimidad de cada cual y no se debe molestar a nadie con tus cosas. Pues, cuando haya una discusión, yo hablaré a gritos, diré cosas que no debería (porque las lanzo desde la parte emocional y no desde la racional) y mi pareja callará y creerá que todo lo que digo es verdad, sin atreverse a decir nada porque, por un lado no está en su mochila y por otro se siente totalmente intimidada.

Los problemas de comunicación pueden empezar pronto o en algún momento del ciclo evolutivo, como la crianza de los niños. Aquí entra en juego otra vez la mochila que cada uno trae de su casa. Unos vienen de educaciones más autoritarias, otros más permisivas…y aunque en la teoría estemos de acuerdo en lo que hay que hacer, en la práctica cada uno saca lo que lleva en su mochila sin poderlo remediar. Pero eso es materia para otro día.

En mi web podéis encontrar un tutorial sobre “entrenamiento en comunicación” que os puede ser muy útil para resolver los problemas de comunicación.

Problemas con el sexo. Es lo primero que se ve afectado cuando comienzan los problemas de la convivencia y la relación: el sexo. Aquí podría hablar de diferencias de género, pero no lo voy a hacer porque me quiero centrar en lo que tiene solución. No se puede cambiar el sexo de alguien (sí el género), pero sí lo que hacemos con lo que este factor implica.

Lo que pasa es que una parte no tiene ganas y la otra sí. La que no tiene ganas es porque tiene algún resentimiento o porque sencillamente le ha dejado de gustar la persona, o porque no ha sido capaz de decirle que ahora le gustan otras cosas o que en realidad nunca le ha gustado esto o aquello (volvemos a la comunicación). La que sí las tiene se siente absolutamente desamparada porque claro, si no quieres es que no te gusto, y si ya no te gusto es que no me quieres, y si no me quieres es, quizá porque no me lo merezco o porque lo estás buscando en otra parte (volvemos a los celos). Ambas partes sienten culpa, presión y desazón porque saben que el sexo debería estar presente en su intimidad y no saben cómo resolver porque cada una hace una lectura diferente.

No me extiendo más porque habría tantas causas casi como parejas existen.

Pasemos a las soluciones pues.

¿Qué podemos hacer para resolver este conflicto que tenemos?

1.- No buscar culpables. Lo primero que se hace cuando algo va mal es buscar la causa. Y es que en las relaciones humanas nada es lineal, no es una cuestión de causa-efecto por mucho que te lo parezca y estés convencido de ello. La cuestión es que la realidad la construye cada uno con los datos que su cerebro le ofrece según su experiencia, lo que ha visto, leído y vivido. Pero cada cual tiene su visión, por lo que es inútil buscar quién tiene la culpa cuando nos estamos moviendo es “realidades paralelas”.

2.- Renarrar nuestra historia. Sentaros a recordar cómo os conocisteis, qué os gustó de cada cual, cómo decidisteis ser pareja y qué es lo que os ha mantenido unidos hasta ahora. Revisar fotos del pasado puede servir.

A través de ese recorrido podemos ver qué cosas nos han pasado que nos han afectado y que ahora hacen que veamos al otro desde otro punto de vista. Sin culpas, desde la emoción y sabiendo que cada uno ha vivido su propia realidad.

3.- Mirar hacia el futuro.  Ya tenemos una lista de cosas que nos han pasado y que han resultado en crisis. En este paso debemos decir qué es lo que queremos. Os pongo un ejemplo para cada caso:

  • Cansancio: debemos revitalizar la relación con cosas nuevas, unos nuevos votos, nuevos proyectos…
  • Infidelidad: perdonar o separarse, no hay otra. Si se perdona, habrá que ser consciente de que hay un proceso de duelo que se debe atravesar los dos juntos. Y si os separáis, pues el duelo cada uno por separado (os recomiendo mi video “sock sentimental” en mi canal de youtube)
  • Celos: habrá que trabajar las inseguridades empezando por bloquear todas las puñeteras redes sociales mientras dure el proceso.
  • Problemas de comunicación: si conseguís hacer el entrenamiento que os decía antes, seréis unos campeones, aunque no es fácil y lo normal es que necesitéis ayuda externa.
  • Problemas con el sexo: primero comunicación y después solución. Esto es un mundo.

4.- Definir nuestra relación. Este paso es paralelo al anterior, ya que debemos decir qué es lo que queremos que sea nuestra pareja a partir de ahora. Veo muchas parejas que se dicen continuamente “quiero que sea como antes” y eso no es posible. El pasado no vuelve. Debemos ser conscientes de nuestras propias necesidades, comunicarlas y empatizar con las necesidades de nuestra pareja. Si son compatibles de ahora en adelante, pues formamos de nuevo un equipo. Si no, lo mejor es dejarlo y acabar como amigos, aunque sea un tópico.

En realidad hay tantas soluciones como parejas existen, así es que, si queréis vuestra receta a medida, no dudéis en pedir consulta y probar, porque una terapia de pareja puede ser vuestra salvación. Y es divertido el proceso, os lo aseguro.

#ungestocambiatuvida

Aquí os dejo un video montaje que he hecho para los que no quieren leer tanto:

Entra y obtén ayuda: https://estherclaver.com/landingpage/terapia-pareja/

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