¿Crees que siempre escoges mal a tus parejas? ¿siempre caes en la misma piedra? ¿crees que tienes mala suerte en el amor?
A ver. Que ni tienes mala suerte, ni un imán especial para ese tipo de personaje que siempre termina haciéndote daño. Lo que pasa es que el amor se construye en base, sobre todo al tipo de apego que creamos con las figuras significativas. Y eso viene de la infancia.
El apego es eso que nos hace confiar o desconfiar de las personas, a aislarnos o no, a ser capaces de cuidar y de dejar que nos cuiden… es lo que construye el amor.
Durante los primeros dos años de vida se crea nuestro estilo de apego más básico. Es el que tenemos con nuestros padres o cuidadores. Y dura siempre.
A partir de allí, creamos una imagen de nosotros mismos con respecto a nuestra relación con los demás. Y esto incluye aceptación, afecto y cuidados: amor.
Cuanto mejores sean esa aceptación, afecto y cuidados con esas figuras significativas en la infancia, mejores serán nuestras relaciones, nuestros vínculos, con los demás. Construimos amor.
Os explico los tipos de apego muy resumidamente para que aprendas más sobre el amor:
Apego seguro: es el que crean las personas que han tenido unos cuidadores, digamos, “fiables”, que no les han fallado, que siempre han estado disponibles para ejercer cuidado y afecto.
Entonces, estas personas, suelen crear relaciones estables y seguras ya que suelen sentirse queridos y confían en que los demás ver su valía.
Apego ansioso: es el que se genera cuando las figuras significativas son incoherentes en su forma de educar, usando el chantaje emocional como forma de disciplina, haciendo lo contrario de lo que dicen, mintiendo, defraudando… Como consecuencia, en la edad adulta, estas personas no consiguen tener seguridad en sus relaciones, necesitas aprobación constante, no aceptan las separaciones, no se creen que se les valora…
Apego Evitativo: es el peor estilo de apego, ya que lleva a que desconfíes de todo tipo de relación. Las figuras significativas han fallado de forma constante, por lo que aprendes que no puedes fiarte de las personas. Eso lleva a que te encierres en una coraza exenta de expresión emocional, de contacto afectivo y de intimidad.
Para saber qué estilo es el tuyo, haz este test:
Test de apego: 10 preguntas para saber si tienes un apego seguro o ansioso
Responde a las siguientes preguntas pensando en cómo sueles sentirte y comportarte en tus relaciones de pareja. Elige A o B según la opción que se parezca más a tu forma habitual de reaccionar, no según lo que creas que sería deseable.
1. Cuando tu pareja tarda bastante más de lo habitual en responderte a un mensaje…
A. Piensas que probablemente estará ocupada y sigues con tus cosas.
B. Empiezas a preguntarte si ocurre algo, si está perdiendo el interés o si has hecho algo mal.
2. Cuando notas a tu pareja más distante de lo habitual…
A. Puedes darle su espacio y, si la situación continúa, preguntarle tranquilamente qué ocurre.
B. Sientes inquietud y necesitas saber cuanto antes qué pasa y si tiene algo que ver contigo.
3. Cuando tienes una discusión con tu pareja…
A. Aunque te disguste el conflicto, confías en que podéis hablarlo y que una discusión no pone necesariamente en peligro la relación.
B. Te preocupa que la discusión pueda significar que ya no te quiere igual, que se está cansando de ti o que puede dejarte.
4. Cuando tu pareja hace planes sin ti…
A. Te parece normal que cada uno conserve espacios, amistades e intereses propios.
B. Puedes sentirte desplazado/a, poco importante o preguntarte por qué prefiere estar con otras personas.
5. Cuando necesitas cariño, atención o apoyo emocional…
A. Puedes expresar lo que necesitas de manera bastante directa, aunque la otra persona no siempre pueda dártelo en ese momento.
B. Te cuesta pedirlo directamente y puedes buscar señales, insistir, enfadarte o comprobar indirectamente cuánto le importas.
6. Si tu pareja te dice que necesita estar sola o tener un poco de espacio…
A. Puedes respetarlo sin interpretar automáticamente que existe un problema en vuestra relación.
B. Te genera inseguridad y puedes sentir la necesidad de acercarte todavía más o conseguir garantías de que todo está bien.
7. ¿Con qué frecuencia necesitas señales que te confirmen que tu pareja sigue queriéndote?
A. Te gusta recibirlas, pero no necesitas una confirmación constante para sentirte seguro/a en la relación.
B. Necesitas recibirlas con bastante frecuencia porque, cuando faltan, aparecen fácilmente las dudas.
8. Cuando la relación atraviesa unos días menos intensos o románticos…
A. Entiendes que las relaciones fluctúan y que una etapa de menor intensidad no significa necesariamente pérdida de amor.
B. Tiendes a interpretar los cambios como una posible señal de que la relación se está deteriorando.
9. Cuando piensas en la posibilidad de que una relación importante termine…
A. Sabes que sufrirías, pero también confías en que podrías afrontarlo y continuar con tu vida.
B. La posibilidad de perder a esa persona te genera una angustia intensa y puedes sentir que no sabrías estar sin ella.
10. ¿Cuál de estas frases describe mejor cómo te sientes habitualmente dentro de una relación?
A. «Quiero estar contigo, pero puedo sentirme bien aunque no estemos constantemente juntos».
B. «Cuando siento que te alejas, necesito acercarme para asegurarme de que no voy a perderte».
¿Cómo interpretar tus respuestas?
Si predominan las respuestas A, tu forma de relacionarte presenta más características compatibles con un apego seguro. Probablemente puedes mantener la cercanía emocional sin sentir que tu seguridad depende constantemente de las respuestas de la otra persona. Toleras mejor la autonomía, puedes expresar tus necesidades y los conflictos no suelen activar inmediatamente el miedo al abandono. Tienes todo lo que hay que tener para que te vaya bien en el amor.
Si predominan las respuestas B, aparecen más características asociadas al apego ansioso. Es posible que seas especialmente sensible a las señales de distancia, necesites mayor confirmación afectiva y experimentes miedo al rechazo o al abandono cuando percibes cambios en el comportamiento de tu pareja. El amor te va a ir regulinchis.
Si tus respuestas están bastante repartidas, recuerda que los estilos de apego no deberían entenderse como cajas cerradas. Puedes mostrar mayor seguridad en determinadas relaciones y más ansiedad en otras, y tus respuestas también pueden cambiar dependiendo de las experiencias que hayas vivido y de las características de la relación actual. El amor es lo que tiene: impredecible a veces.
Este cuestionario tiene una finalidad divulgativa y orientativa y no constituye una herramienta diagnóstica validada. Para evaluar el apego de manera rigurosa deben utilizarse instrumentos psicológicos validados y valorar la historia y el contexto de cada persona. Pregúntame sobre ello.
Mi consejo: antes de catalogar tus relaciones como exitosas o no, analiza tus formas de apego un pelín y seguramente serás capaz de ir modificando esos malos hábitos que adquiriste, lejos de tu responsabilidad, en la infancia.
Y si te lías, ya sabes: pide consejo.
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