¿A VECES COMPARAS A TUS HIJOS O ALUMNOS?

«Comparar es odioso», y aquí te lo explico

Las relaciones entre hermanos constituyen uno de los vínculos más duraderos del ciclo vital. Lo que pasen esas relaciones tiene mucho que ver con cómo se perciben por el subsistema parental.

Y el subsistema parental, lo que hace, con la mejor de las intenciones, es comparar a sus hijos.

Me acuerdo cuando mi madre puso mis notas del instituto en la entrada de casa para decirles a mis hermanos “a ver si aprendéis”.

Un desastre. Mi madre no consiguió nada de nada. Muy al contrario. Si mi hermano mayor me odiaba ya por nacer después que él, ahora me odiaba mucho más.

¿Por qué?

La literatura científica indica que estas comparaciones pueden afectar al desarrollo emocional, académico y relacional de los hijos (Tesser, 1988; Feinberg, Neiderhiser, Simmens, Reiss y Hetherington, 2000; Jensen y McHale, 2015; Child and Adolescent Psychiatry and Mental Health, 2019).

Por otra parte, como os he dicho, tengo una experiencia personal, pero también cuento con mi experiencia profesional, la que me hace ver que, efectivamente, el trato diferencial y las comparaciones explícitas (lo que hizo mi madre con lo de las notas) o implícitas (“a ti no te apunto a kárate, que eres pequeño”), pueden generar consecuencias psicológicas significativas tanto en el hijo percibido como menos competente como en el considerado más capaz.

El resultado es el mismo: el que “pierde” genera una necesidad imperiosa de sentirse diferente o ganarse la aceptación y el que “gana” genera una necesidad imperiosa de mantener su rol de “ganador”.

Ambos esclavos de una mala gestión de sus figuras significativas.

Y es lo mismo en el aula con tus alumnos.

Y ya sabemos, gracias a la evidencia científica, qué pasa con eso: síntomas de retrocesos evolutivos en el “perdedor” (encopresis, enuresis, rebeldía en cualquiera de sus formas…) y en el “ganador” (autoexigencia extrema, pérdida de motivación, adicciones…)

Por tanto:

Si quieres motivar a tus hijos o alumnos, por favor, deja de compararlos con los demás.

Compáralos consigo mismos.

¿Quieres aprender?

Para ayudarte, tengo muchos vídeos en mi canal de ytb y en este blog que te pueden ayudar.

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